Alto sentido del deber

13 han sido los médicos que desde el SUME han enfrentando la pandemia por la COVID-19.

Su labor va más allá que la simple atención de una emergencia a personas cuyas vidas se encuentren en peligro. Viven cada día el sentido del deber y el compromiso ético de salvar vidas y en esta ocasión muchos han estado en la primera línea de combate contra un enemigo en común que amenaza al planeta. 

Su misión aparte de coordinar las emergencias cotidianas que se registran en todo el país, ha sido brindar asistencia telefónica a cientos de pacientes afectados por el nuevo virus Covid-19, enfermedad altamente contagiosa que pone en riesgo inclusive la vida del personal de la salud. Ellos sin pensarlo hacen todo lo que esté a su alcance para traer alivio a quienes son sorprendidos por una situación de emergencia. 

Nos referimos a nuestros médicos y paramédicos del Sistema Único De Manejo de Emergencias Pre-hospitalarias (SUME).  El estado de emergencia sanitaria provocado por esta pandemia plantea un reto para el profesional de salud en situaciones extrema como la que vivimos. A través de la labor invaluable de los médicos y paramédicos, cientos de vidas se han salvado. Actualmente el SUME cuenta con un total de 622 colaboradores, de ellos 13 son médicos y unos 360 paramédicos.  

Esta nueva realidad con la que nos hemos tenido que enfrentar en el SUME, como entidad de salud y emergencia, ha planteado nuevos procesos de adaptación y reestructuración que han incluido la capacitación del personal en rigurosos protocolos y medidas de bioseguridad para evitar el contagio. A través de la labor invaluable que realizan nuestros profesionales de la salud hemos logrado hacerle frente al incremento de las atenciones que en este 2020 han sobrepasado los 61 mil despachos de ambulancias tan solo de enero hasta mediados de agosto del año en curso, es decir, unos 7 mil 78 despachos más de ambulancias en comparación al 2019 en el mismo periodo, que fueron de 54 mil 443 despachos. 

En la medida que este virus ha avanzado y se han dado más contagios, las complicaciones aumentaron y el papel de la fuerza médica se ha hecho más vital. Los casos por problemas respiratorios y la asistencia a mujeres embarazadas han encabezado la lista de nuestras atenciones.

Brindar esa atención a los pacientes ha sido nuestro norte desde que iniciamos labores hace ya más de 10 años. La pandemia ha puesto a prueba la entrega y vocación médica que caracteriza a nuestros colaboradores, en tanto intentan adaptarse emocional y psicológicamente al reto que trajo consigo esta amenaza global. Su servicio a los demás está marcado por su entrega y actitud, que se refleja a través del contacto con los pacientes y con sus demás colegas.