¿Cómo funciona el servicio del 911?

El Sis­tema de Emer­gen­cias Médicas tiene un cen­tro de re­cepción de lla­madas donde son recibidos los re­portes de los in­ci­dentes. Desde este cen­tro de op­era­ciones se dis­tribuyen las asi­gna­ciones a las am­bu­lan­cias que están esta­cionadas en lo­ca­ciones a lo largo del área de ser­vi­cio.

Este cen­tro de op­era­ciones tiene un cen­tro de respaldo en caso de que un im­pre­visto mayor imp­ida la op­eración desde el sitio prin­ci­pal.

Todas las am­bu­lan­cias del sis­tema son unidades de So­porte Avan­zado de Vida, equipadas con sis­temas médicos y co­mu­ni­ca­ciones de última tecnología.

Adi­cional­mente el per­sonal médico y paramédico del Sis­tema es en­tre­nado en base a los estándares in­ter­na­cionales y las mejores prácti­cas de la espe­cial­ización.

Cuando un ciu­dadano re­porte un in­ci­dente a través del número telefónico 911, la lla­mada es recibida por un agente es­pe­cial­izado en el cen­tro de Opera­ciones. Estos agentes están en­tre­na­dos para mane­jar la lla­mada con el mayor pro­fe­sion­al­ismo y apegándose a pro­to­co­los in­ter­na­cionales de emergen­cia. Además de con­fir­mar la lo­cal­ización del lla­mante y del in­ci­dente, se seguirá un pro­to­colo au­tom­a­ti­zado que per­mite re­cabar la mayor canti­dad de in­for­mación del in­ci­dente y de esta forma se asigna el re­curso ade­cuado para en­viarlo al lugar del suceso.

De re­querirse asis­ten­cia médica mien­tras que la am­bu­lan­cia llega al sitio del in­ci­dente, los médicos del cen­tro de op­era­ciones toman con­trol de la lla­mada para proveer in­di­ca­ciones de cómo mane­jar la emer­gen­cia y prestar tratamiento in­medi­ato al afec­tado.

Toda la in­for­mación re­cabada por el agente du­rante la lla­mada, el diagnóstico pre­lim­i­nar del médico y cualquier in­for­mación adi­cional in­cluyendo pro­t­co­los médicos aplic­a­bles, son trans­mi­ti­dos electrónica­mente a la am­bu­lan­cia.

Una vez el equipo paramédico llega al sitio del in­ci­dente, la misión prin­ci­pal es es­ta­bi­lizar al pa­ciente para su pos­te­rior traslado al cen­tro ade­cuado de tratamiento.